Hoy quiero comenzar una serie de artículos que iré intercalando con los de formato habitual. La novedad consiste en utilizar grandes producciones cinematográficas como base para extraer de ellas una enseñanza o moraleja.
Aunque la realidad, a menudo, supere la ficción, el séptimo arte está repleto de mensajes de los que podemos aprender.
En esta primera ocasión, voy a citar una película que en mí causó gran impacto en su día, siendo incontables las veces que la he vuelto a visionar. Me estoy refiriendo a La Misión, con Robert de Niro como protagonista principal. En su papel, Rodrigo Mendoza trata de redimirse de un error grave, un suceso trágico, un crimen pasional en el que la víctima es su propio hermano, muerto a manos de aquel.
Encuentra el modo de pagar sus culpas, pero se empeña en no olvidar el pasado, y ésta es la clave que quiero mostrar en este artículo.
Espero que el corto vídeo te guste y te haga pensar sobre esta idea.
Sabemos que la vida se va perfilando y tomando forma en base al sustrato que lo componen todas aquellas vivencias, experiencias y acontecimientos. Van dejando una impronta en nuestro YO, y el resultado final de lo que somos estará modelado y condicionado por todo ese bagaje.
Cuantas actitudes limitantes condicionan nuestra vida. Y muchas de ellas proceden del pasado, o mejor aún, de la forma en que enfrentamos ese pasado. Nos pasamos demasiado tiempo a veces anclados en algo que no podemos cambiar, no podemos traer al presente un hecho y modificarlo para darle entonces la solución final una vez que sabemos las consecuencias.
Esa actitud conduce a la depresión, siendo numerosísimas las personas que sufren por ello.
Darle vueltas a un asunto, pensando que se podía haber hecho de otro modo, o que la decisión que tomaste fue equivocada nos lleva a pensamientos circulares causando profunda tristeza.
Las acciones, omisiones o decisiones que tomaste tiempo atrás, las tomaste en base a los elementos que tenías a mano y que barajaste; los condicionantes del momento, tu experiencia de entonces, los factores externos, etc., etc.
El remedio, en teoría es sencillo: vive en el momento presente y olvida lo que ya pasó, que no volverá y que no puedes cambiar. Lo que importa realmente, es QUÉ camino quieres tomar hoy, qué quieres hacer de hoy en adelante y no mirar atrás. No podemos vivir arrastrando la pesada carga de tus circunstancias pasadas como hace nuestro protagonista del corto.
Tu eres tú, un ser único e irrepetible y, además, TU NO ERES TU PASADO.
Haciendo Network Marketing siempre vas a tener a tu lado gente dispuesta a ayudarte.
Deja de luchar por lo que no puedes cambiar y canaliza tu energía de modo positivo y enfócate fuertemente en las metas por las que sueñas y que vas a conseguir.
Gabriel Hernández Guillamón
Copyright © 2.012
Una de las claves para el éxito en la vida y, cómo no, en los negocios de Network Marketing, consiste en amar aquello que haces.
Estoy convencido de esta forma de pensar por propia experiencia. Es imposible triunfar haciendo algo que detestas. No son palabras vacías y las he aplicado en mi vida como ahora explicaré.
Yo quiero para mis 2 hijos la mayor de las felicidades. No quiero ver a mi hija sometida a la norma impuesta de una sociedad rancia que te enseña: estudia, haz una carrera, busca un trabajo seguro, cásate, compra una casa, hipotécate por muchos años y vive como todo el mundo. Prefiero que elija libremente su destino.
Muchos, entre los que me incluyo, hemos disfrutado de una época de bonanza que parecía no tener fin. 
Se cuenta que a principios del siglo pasado, se encontraba un grupo de obreros preparando bloques de piedra en una cantera de extracción, cuando un observador del proceso de trabajo y con motivo de una visita a la zona, entabló conversación con trabajadores e hizo algunas preguntas y, la más obvia, consistía en querer saber qué estaban haciendo. Por lo general, la respuesta era casi siempre invariablemente la misma: ya puede usted ver: aquí… ¡picando piedra!
un negocio a base de incorporar a nuestro proyecto nuevos clientes y nuevos representantes. Con cada uno de ellos, vamos agregando nuevos bloques, que colocados de la forma adecuada, darán forma a esa Catedral. Bloques individuales, unitarios e independientes, pero igual de valiosos si permanecen unidos. No importa que se encuentren en los cimientos donde no se ven, o coronando la más bella de las cúpulas.
¿Recuerdas aquellos días en que andabas pensando en poner en marcha tu Negocio de Network Marketing? Ya he comentado alguna cuestión relacionada con esto, sin embargo hoy me encontraba recordando sobre el miedo a tantas cosas que nos daban vueltas por la cabeza cuando vivimos esos momentos. Miedo racional o irracional, temores infundados o ciertos, emociones, alertas de nuestro cerebro inconsciente, el primitivo, el que nos hace ver como amenaza todo aquello que supone novedad, activando el mecanismo de supervivencia.
Veamos, por ejemplo, que dice Warren Buffett, empresario, inversionista, filántropo y la primera fortuna del mundo en 2.008 según la revista FORBES cuando analiza una Compañía y qué podemos aprender con esta técnica si la aplicamos a nuestro negocio. Él necesita saber sobre la integridad financiera de un negocio antes de invertir su tiempo y su dinero. Como inversionista profesional, escudriña el estado financiero de una empresa y en 5 puntos evalúa el Valor Intrínseco de la Compañía.
Vamos a empezar un Nuevo Año y, como suele ser habitual, nos plantearemos nuevos propósitos, ideas en definitiva que llevadas a la práctica, nos permitirán ir acercándonos a nuestros objetivos, pero que sin la acción, la pasión y la perseverancia necesarias quedarán en simplemente sueños. 


Ya hablamos en artículos anteriores sobre actitudes, inconvenientes y avatares que te puedes encontrar en tu camino hacia el éxito, hacia tu Libertad Financiera. Debo recordarte que no bajes la guardia a la hora de estar SOBRE LAS CIRCUNSTANCIAS.


Los tiempos modernos se vienen caracterizando por la inmediatez en que buscamos las respuestas. Instalados en esta sociedad tan nuestra, vivimos de prisa, de modo urgente y apremiante, con reacciones desproporcionadas ante un hecho en sí.

Todos hemos tomado la decisión de comenzar. La idea de imprimir un giro a nuestras vidas ha tomado forma. Hemos tardado más o menos en madurar el proyecto, valorando qué podemos perder y lo que obtendremos a cambio. Tenemos mucha emoción, entusiasmo, sueños y metas que veremos cristalizadas, porque hacer un Negocio de Network Marketing implica una apuesta decidida, sin vuelta atrás.



Comentarios Recientes